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Elegantes, afrutados, con todo el carácter de la Pansa Blanca y la Garnacha. Los vinos denominación de origen Alella son fruto de una tradición milenaria en la elaboración de esta exquisita bebida, expresión de una tierra y un clima lleno de contrastes que moldean su personalidad única.

¿Todavía no has probado estos vinos catalanes? Aquí tienes cinco fantásticas razones para descubrirlos:

1. Sabores para descubrir la historia del vino en España.

La Denominación de Origen Alella, creada en 20013, es una de las más pequeñas y antiguas de toda la Península Ibérica. Probar los vinos de Alella disponibles en Grau online es una invitación a descubrir la historia del vino en nuestro país, remontándonos casi dos milenios atrás. Los escritores romanos Plinio y Marcial ya hacían referencia en sus escritos a los ‘vinos laietans’, elaborados por los íberos en esta zona. vinos de contrastes

2. Vinos de éxito desde la Edad Media.

¿Te gustaría probar un vino capaz de fascinar a los exigentes paladares de la nobleza? Si los vinos denominación de origen Alella ya habían llamado la atención de los antiguos romanos, en la Edad Media se convirtieron en uno de los grandes favoritos de la aristocracia barcelonesa. En esta época, los vinos de Alella también figuraban entre los vinos catalanes más exportados del mundo, principalmente hacia el continente americano, con una alta presencia de emigrantes de esta región.

3. Joyas enológicas de producción limitada.

El territorio de producción de los vinos denominación de origen Alella abarca unas escasas 230 hectáreas, situadas entre la comarca del Maresme, a orillas del Mediterráneo, y el Vallés Oriental, junto a la Cordillera litoral. La denominación de origen cuenta con ocho bodegas y un centenar de viticultores, con producciones anuales reducidas, que convierten a cada botella en una pequeña joya gastronómica. Con un clima y una orografía llena de contrastes, esta región destaca por sus suelos graníticos, ligeramente alcalinos y con alto contenido en sílice.

4. Saborea el carácter de las variedades autóctonas.

En Alella, los vinos reivindican el valor de las variedades históricas de la zona. Los vinos blancos son los más característicos de esta región, con la Pansa Blanca y la Garnacha Blanca como principales variedades recomendadas. Para los tintos y rosados, predomina la Garnacha tinta, con aromas a cereza, cacao o regaliz. Los vinos de Alella son elegantes, perfumados y cristalinos. Su principal diferencia con otras denominaciones de origen catalanas es su mineralidad, fruto del terreno, sus marcados matices afrutados y su final amargo y elegante.

5. Vinos de Alella: opciones para todos los paladares.

¿Estás buscando propuestas en tu tienda de vinos para celebrar una ocasión especial? En la región también incluye vinos espumosos de gran calidad, pertenecientes a la denominación de origen Cava. Los espumosos de Alella se elaboran siguiendo el método tradicional con variedades propias de la zona, como la Moscatel, junto a variedades clásicas  que les aporta su personalidad única. Esta región también cuenta con una larga tradición en la elaboración de vinos de licor, como los vinos rancios de Alella, desde mistelas a vinos dulces naturales.

Su carácter único, repleto de matices, convierte a los vinos denominación de origen Alella que dispone Grau online en un maridaje excelente para todo tipo de platos: blancos frescos para los aperitivos, tintos exquisitos para realzar tus recetas de carnes o vinos espumosos o rancios, para ponerle el broche de oro a tus cenas y comidas.